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En la memoria de Franco Alva aún resuenan las palabras que le escuchó al recordado chef Jacques Benoit, quien fuera el primer director académico de LCB Perú, al conocerlo por primera vez, tras referirse a todos aquellos que buscaban la fama y fortuna señalándoles que las puertas estaban abiertas. Y los que se querían quedar sentenció lo siguiente: “La medicina cura el cuerpo del hombre, pero la comida cura el alma”. Esas palabras le marcaron y desde ese momento supo lo que quería en la vida. Egresado de la carrera de Gastronomía y Arte Culinario, es actualmente coordinador gastronómico de la Escuela Culinaria Internacional de Guadalajara (México).

Franco es nuestro #alumnilcbperú invitado para este lunes 22 de febrero, a las 5 pm, dando inicio a nuestra programación de #alumnitalk. Hablamos con él a través de una videollamada y respondió a nuestras inquietudes.

Como autoridad académica de una institución educativa, ¿cuáles serían los aprendizajes que nos está dejando la crisis del coronavirus?

En un país como México, que políticamente y culturalmente, es muy parecido al Perú, cada Estado maneja sus funciones. Nosotros como institución o escuela hemos logrado superar muchos retos. Si bien tuvimos en un inicio problemas a la hora de impartir las clases y bajas, esto nos ha enseñado a superar este tipo de retos, usar y reafirmar las herramientas que ya estaban instituidas dentro de nuestros programas, permitiéndonos desarrollar estos microemprendimientos, que a final de cuenta nos están ayudando a crecer y mantener la escuela.

¿Qué es lo más complicado - como chef docente y autoridad educativa - que has tenido que lidiar con la educación virtual teniendo en cuenta que la carrera técnica de cocina parte del aprendizaje del “ver y hacer”? La situación vivida debe haber potenciado muchas cosas y limitado otras.

Una de las debilidades cuando hablamos de aprender cocina, en  cual tiene que haber una materia práctica y desarrollar este tipo de dinámica para que el alumno pueda aprender una técnica, sí se complica y más cuando nuestros alumnos quieren estar en acción; sin embargo esta limitante nos ayudó a que nosotros podamos actualizarnos lo más rápido posible en manejar este tipo de herramientas tecnológicas, que a la final nos están ayudando a conectarnos con otras escuelas en el mundo, ya que presencialmente no podríamos. Nos está ayudando mucho a trasmitir el conocimiento; transmitir la cultura.

En tu paso como estudiante por el Instituto, ¿de qué manera te ha servido la enseñanza de Le Cordon Bleu para llegar a dónde estás en este momento?

No sólo soy egresado sino excolaborador (chef docente) y he visto las dos caras de la moneda. Mi paso por mi alma máter me ayudó hacer muchas cosas en los programas académicos de mi institución que se habían dejado de lado y ese tipo de herramientas- la disciplina, el desarrollo de las técnicas- las he aprendido en Le Cordon Bleu Perú.
En el Perú hemos llegado a un momento en que todas las instituciones que enseñan cocina se han sincronizado - actividades con el campesino, eventos de turismo, exposiciones - que están ayudado a tener un solo mensaje: la cocina peruana es la mejor. Tenemos la técnica, tenemos la tecnología, tenemos la manera de hacerlo, tenemos las herramientas y la idea es potenciar la gastronomía peruana y llevarla afuera. Otro de las fortalezas aprendidas en LCB Perú es la cantidad de estudiantes extranjeros que tenemos estudiando. LCB Perú me ha enseñado a superar muchos retos. Retos que sé que voy a lograr en conseguir.

¿Qué le recomendarías a nuestros estudiantes para que encuentren su camino?

Sí, mira, creo que no hay una verdad absoluta de cómo llegar al éxito. Creo que el éxito lo mide cada uno. Lo que yo si recomiendo a mis alumnos es en que no se cierren en que ya aprendieron todo. Hay un mundo por recorrer, hay situaciones que vivir. Si bien esta pandemia nos ha traído muchas cosas malas, también nos ha enseñado a valorar no solo a la familia sino a nuestra cultura, nuestro país. Es importante que los alumnos tengan apertura de mente. Uno tiene que salir de su zona de confort. No cerrarse.

En mi caso, no pensé ser docente; sin embargo, en el camino se me presentó y el reto lo superé. Vi en la educación una forma de trascender. En que un pequeño mensaje que le he podido dar a un alumno, lo puede llevar más adelante a que invente algo y salve a la población de la hambruna o desnutrición.
Recuerdo claramente las palabras del chef Jacques Benoit, la primera vez que habló con nosotros, nos dijo que si queríamos ser famosos, millonarios, las puertas estaban ahí y que nos vayamos. Y a los que querían quedarse nos dijo: “La medicina cura el cuerpo del hombre, pero la comida cura el alma”. Eso me marcó.
Otras recomendaciones que les daría a los estudiantes serían: compartir lo que uno sabe. No ser egoísta con el conocimiento. Aprendan idiomas. Estar abierto a aprender y a que otros te pueden enseñar. El solo hecho de ser un graduado de Le Cordon Bleu, a nivel educación, me abrió muchas puertas, que agradezco un montón y ha sido un baluarte para mí. Soy Cordon Bleu camiseta y lo voy a amar con todo mi corazón.

¿Cuál es tu hobby, aquello que te permite ser Franco y que al mismo tiempo te libera?

Todo lo que sea relacionado con comida está bien, así sea tomar un vino compartir algo con alguien (risas). Me encanta los legos, las manualidades, rompecabezas, esculturas en frío, la pintura. Por mi posición actual de coordinador y director estoy leyendo sobre emprendimiento, gestión, KPIs, control de equipos y proyectos. Estoy aprendiendo a conocer México a través de las salidas y viajes. Me escapo a lugares cercanos.

Obtuviste un diploma a la excelencia académica, ¿este reconocimiento ha marcado algo tu camino?.

Antes de entrar a LCB ya tenía una disciplina adquirida porque estudiaba medicina. Yo quería ser el mejor y era una forma de retribuir el esfuerzo de mi padre. Desde que pisé el LCB Perú hasta ahora no he parado de trabajar. Todas mis vacaciones he hecho prácticas. Me quedaba en LCB a ayudar a los chefs. He comenzado desde abajo y me he ganado todo lo que he conseguido. Siempre quise aprender de alguien que sepa mucho más que yo. Ese tipo de actitudes y aptitudes me ayudaron mucho. Me trazaba algo y lo cumplía. Me trazaba en trabajar en los mejores restaurantes y lo hice. Quieres llegar ahí, señálalo, trázate la meta y búscalo. No te va a llegar solo. A mis estudiantes yo los reto porque sé que pueden dar más. Le digo que no se frustren y más bien que lo afronten.